Dos mujeres resultaron heridas y debieron ser trasladadas al Hospital Lagomaggiore.
Un efectivo de la Policía de Mendoza, perteneciente a la Unidad Motorizada, quedó en una situación judicial crítica tras protagonizar un violento accidente vial este domingo por la mañana en Godoy Cruz. El siniestro ocurrió en el cruce de las calles Paraguay y Paso de los Andes, cuando el agente, que se encontraba fuera de servicio, impactó a otro vehículo mientras conducía con un elevado nivel de alcohol en sangre. El test de alcoholemia reveló que el funcionario, de 31 años, presentaba 1,43 gramos de alcohol por litro de sangre, casi el triple de lo permitido para conductores particulares.
Según la reconstrucción del hecho y el relato de testigos, el policía circulaba al mando de un Fiat Siena rojo por Paso de los Andes cuando habría cruzado el semáforo en rojo, impactando la parte trasera de un Renault Megane que cruzaba por calle Paraguay. Producto de la fuerte colisión, el Renault realizó un trompo y terminó incrustado sobre una acequia. Como consecuencia, dos mujeres que viajaban como acompañantes en el Megane sufrieron lesiones de consideración, incluyendo una fractura de húmero y politraumatismos, por lo que fueron derivadas de urgencia al Hospital Lagomaggiore.
Un dato que agrava la situación del efectivo es que, en los primeros instantes tras el choque, intentó desligarse de su responsabilidad asegurando que él no manejaba el vehículo. Sin embargo, una vecina de la zona que presenció el incidente declaró ante las autoridades haber visto al hombre descender del asiento del conductor inmediatamente después del impacto. Esta declaración fue clave para que el personal de Tránsito de Godoy Cruz procediera a realizarle el test, mientras que el conductor del vehículo embestido dio resultado negativo.
La mecánica del accidente y la conducta del efectivo policial ya están bajo la lupa de la Justicia y de la Inspección General de Seguridad (IGS), organismo que suele aplicar sanciones administrativas severas en estos casos, que pueden incluir el pase a disponibilidad o la cesantía. El vehículo del policía fue secuestrado por las autoridades viales, mientras se completan las pericias para determinar la velocidad a la que circulaba al momento de la colisión en una esquina céntrica del departamento.
Este nuevo episodio de irresponsabilidad al volante por parte de un miembro de las fuerzas de seguridad genera indignación en la comunidad, especialmente por el intento de encubrimiento inicial y el estado de ebriedad detectado. Mientras las víctimas se recuperan de sus heridas en el hospital, la causa avanza para establecer las responsabilidades penales correspondientes. El Ministerio de Seguridad se mantiene atento a los avances del expediente para definir el futuro del agente dentro de la institución.