El episodio ocurrió en un establecimiento de Ciudad, donde una docente detectó el arma blanca dentro de la mochila del menor.
La comunidad educativa de Mendoza vuelve a estar en alerta tras confirmarse que un alumno de nivel primario asistió a clases con un cuchillo de gran tamaño en su mochila. El suceso tuvo lugar en el Colegio Compañía de María, ubicado en la calle San Martín de Ciudad, y fue descubierto por una docente durante el horario escolar. De inmediato, las autoridades del establecimiento activaron el protocolo de seguridad interna, citaron a los progenitores y radicaron la denuncia formal ante los organismos correspondientes.
Este caso se produce en un contexto de extrema sensibilidad, ya que entre el 15 y el 22 de abril se activaron protocolos por amenazas de tiroteos en 230 edificios escolares, lo que representa casi el 30% de los establecimientos de la provincia. Como resultado de estas intimidaciones, que se difundieron principalmente en escuelas secundarias a través de redes sociales y carteles en baños, la Justicia ya identificó a 25 adolescentes como autores de estos hechos.
La respuesta judicial ha sido contundente: seis adolescentes fueron imputados por intimidación pública. Además, se destaca el caso de una madre que fue detenida e imputada por instigar a su hijo a llevar una réplica de arma de fuego al colegio. Otros 19 menores, que por su edad son considerados inimputables, enfrentan causas contravencionales y están bajo el abordaje de las autoridades, mientras se analiza la responsabilidad penal de sus padres.
En el ámbito administrativo, las consecuencias para los alumnos implicados son severas, ya que se exponen a la quita total de los 25 puntos del Índice de Convivencia Escolar (ICE), lo que implica quedar en condición de libres. Por su parte, la plataforma TikTok intervino en la situación dando de baja más de 1.200 videos de cuentas de adolescentes mendocinos que contenían material intimidatorio vinculado a estas falsas alarmas de tiroteos.
Aunque en el episodio del cuchillo en Ciudad no se registraron heridos ni amenazas directas hacia compañeros, el hecho reaviva la preocupación sobre la seguridad y el acompañamiento en edades tempranas. Las autoridades educativas y judiciales continúan monitoreando de cerca cada caso para evitar que estas conductas, que generan terror en la población, se sigan replicando en el sistema escolar de la provincia.