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Vendimia en Mendoza: la cosecha asistida se consolidó como el método más eficiente de la temporada

El sector advierte por un mercado interno deprimido y la desfinanciación de la Coviar tras las medidas del gobierno nacional.

Jueves, 4 de Junio de 2026

La vitivinicultura mendocina atraviesa una etapa de reconfiguración forzada por la coyuntura económica, un escenario donde la eficiencia operativa en los viñedos ha dejado de ser una opción para convertirse en un mandato de supervivencia. De acuerdo con el Informe de Cosecha 2026 presentado por la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), la cosecha asistida se consolidó nuevamente como el método más eficiente en términos económicos frente a las alternativas manuales y mecanizadas. El documento recuerda que este sistema asistido permite cubrir la misma superficie con una menor cantidad de personal, reduciendo la necesidad de conformar cuadrillas numerosas y mejorando sustancialmente los tiempos operativos en las fincas.

Costos por modalidad, mayor oferta de mano de obra y el rol de las cooperativas

Los datos duros del relevamiento exponen una estructura de costos donde la optimización logística marca la diferencia. Para la uva tinta común, la recolección asistida registró un valor de 6.853 pesos por quintal, superando en rentabilidad a la tradicional cosecha manual, que tuvo un costo de 7.432 pesos, y a la mecánica, con 8.349 pesos. Esta ventaja competitiva se replica en varietales como el Chardonnay, donde la modalidad asistida alcanzó un costo de 8.192 pesos por quintal, igualando a la manual (8.192 pesos) y quedando muy por debajo de la mecanizada, que trepó a los 11.530 pesos. Pese a estas ventajas, la recolección manual mantiene su predominio histórico, mientras que la mecanización total representó el 21 por ciento del volumen cosechado, sosteniéndose como una herramienta competitiva exclusivamente para explotaciones de gran escala.

A diferencia de temporadas anteriores, donde la escasez de trabajadores rurales paralizaba las fincas, la actual pérdida de poder adquisitivo ha volcado a más personas a la búsqueda activa de ingresos en los viñedos. Fabián Ruggeri, presidente de Acovi, explicó que hoy existe una cantidad mayor de personas dispuestas a cosechar debido a que la asistencia estatal ya no les permite cubrir sus necesidades básicas frente a la inflación. En este panorama de rentabilidad ajustada, el modelo cooperativo emerge como un factor determinante para la sostenibilidad, aportando una red de seguridad institucional que incluye asistencia financiera propia para levantar la cosecha y el acarreo, lo que beneficia de forma directa a sus asociados frente a la incertidumbre que sufren los productores independientes.

Con respecto al futuro comercial, las proyecciones para el ciclo 2026/2027 obligan a la cautela debido a un mercado interno fuertemente deprimido que no logra traccionar las ventas, lo que hace poco probable un incremento en los precios pagados al productor en el corto plazo. Si bien existen perspectivas favorables para la exportación de vino blanco escurrido y mosto, el principal escollo radica en los altos niveles de stock de vinos tintos. La expectativa del sector exportador está puesta en la reciente entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que dispuso una reducción arancelaria del 20 por ciento sobre los 12 centavos de dólar que tributaba el vino para ingresar a ese bloque económico.

Finalmente, el escenario de la industria suma una extrema complejidad tras las recientes medidas desregulatorias del gobierno nacional, las cuales impactaron de lleno en el financiamiento de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). Ruggeri calificó el supuesto ahorro de las bodegas como insignificante y absurdo, dado que representa apenas el 0,01 por ciento del costo de una botella de vino. El dirigente advirtió que la desfinanciación pone en jaque la ejecución del plan estratégico del sector y debilita la capacidad de gestión de la industria, amenazando directamente iniciativas clave en curso como los estudios junto a Ubatec para respaldar la ley de edulcoración con mostos naturales impulsada por Mendoza y San Juan.