Ante los graves incidentes y el peligro extremo vivido tras el último partido de la Selección, el Gobierno provincial y Sipemom acordaron interrumpir el servicio de transporte público este sábado.
El transporte público de Mendoza quedará suspendido este sábado desde las 21.30 y hasta las primeras horas del domingo como respuesta directa a los preocupantes episodios de violencia y descontrol ocurridos durante los festejos del pasado martes. La medida, consensuada entre las autoridades provinciales y el Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus (Sipemom), responde a un pedido urgente de los propios choferes ante el riesgo real de perder vidas humanas en medio de los festejos mundialistas.
José Micca, secretario general de Sipemom, fue tajante al describir el escenario que enfrentaron los trabajadores: pasajeros saltando sobre los techos de las unidades en movimiento, personas colgadas de los guardabarros traseros y un clima de agresión constante. Según explicó el dirigente sindical, el riesgo legal y físico para el conductor es insostenible, ya que ante cualquier maniobra brusca o frenada, el chofer queda expuesto a imputaciones por lesiones culposas o hechos de consecuencias fatales.
Más allá del peligro de caída, el gremio denunció que el vandalismo se transformó en una moneda corriente. Durante los festejos posteriores al partido contra Egipto, varias unidades terminaron con daños materiales significativos en sus interiores. Además, los conductores que intentaron mantener el orden dentro de los ómnibus fueron blanco de insultos y amenazas, marcando un clima de hostilidad que, según Micca, rozó en varias ocasiones la violencia física directa.
El dirigente sindical lamentó que este accionar de grupos minoritarios afecte a las familias y trabajadores que realmente necesitan el servicio para regresar a sus hogares o acudir a turnos médicos. "Se pone en riesgo a todos por un grupo que solo busca generar desmanes", sentenció. La problemática no quedó limitada a un solo sector, sino que se reportó de manera generalizada en los corredores del Gran Mendoza, con especial impacto en las líneas que integran el grupo 600.