Mendoza, de de

Política Día de la Lealtad

Día de la Lealtad: la militancia se movilizó hasta San José 1111 y Cristina Kirchner saludó desde el balcón

Con concentraciones en La Matanza, Chaco y frente al domicilio de la exmandataria en Constitución, la militancia se movilizó para exigir el fin de su proscripción.



Sabado, 17 de Octubre de 2026

Con motivo de celebrar el Día de la Lealtad, la militancia del peronismo, kirchnerismo y otros espacios se reunió en la puerta de San José 1111, donde la exmandataria Cristina Kirchner cumple su condena.

Los actos se realizaron durante toda la mañana en distintas partes del país, donde tuvieron como protagonistas al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en La Matanza, y al diputado nacional Máximo Kirchner, en Chaco, junto a Jorge Capitanich.

Por la tarde, la militancia se movilizó y se reunió en el barrio porteño de Constitución para estar junto a la exmandataria en su domicilio, donde cumple la condena impuesta por la Causa Vialidad.

La expresidenta salió al balcón y saludó a la militancia reunida en San José 1111. Se mostró alegre, emocionada y con un constante símbolo de la letra V de la victoria.

El Partido Justicialista (PJ) comparó la situación de Cristina Kirchner con la proscripción de Juan Domingo Perón y convocó a su militancia a "luchar y construir las condiciones políticas necesarias" para lograr su libertad.


"No se trata de justicia: se trata de proscripción", señaló el comunicado, que acusó al poder de buscar impedir que el pueblo vuelva a elegir "a la dirigente política más importante de la oposición".


Además, el PJ cuestionó la condena contra la exmandataria, a la que definió como "sin pruebas", y sostuvo que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos es "el verdadero objetivo de la persecución".


En ese marco, el PJ llamó a su militancia, sus organizaciones, los trabajadores y "todos los sectores democráticos del país" a asumir una "responsabilidad histórica" para reclamar la libertad de Cristina Kirchner y el fin de su proscripción.


Actos separados

El Día de la Lealtad contó con distintos actos por separado, en medio de la interna que atraviesa el peronismo de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.


El hijo de la exmandataria se presentó en Chaco junto al senador y exgobernador Jorge Capitanich, donde lanzó un mensaje hacia la interna del PJ y sostuvo que Cristina Kirchner está "secuestrada" por "el poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina, que son unos poquitos empresarios".


El líder de La Cámpora cargó contra aquellos dirigentes que realizan discursos de confrontación y luego no sostienen su posición: "Hay muchos que les gusta agarrar el micrófono y subirse a las tarimas a decir discursos lindos y a prometer batalla, que después al primer chasquibún salen corriendo".


En la misma línea, convocó a "romper la inercia de los dirigentes conformistas y representar la esperanza de la gente que no puede más".


"Aunque estemos cagados a palos y se sienta muchas veces que el futuro nos queda lejos, que tengamos la convicción y la fuerza para recuperar la patria", concluyó.


Mientras que Kicillof, en La Matanza, llamó a la unidad del espacio, criticó con dureza la política exterior del presidente Javier Milei y pidió construir una alternativa electoral para "terminar con esta pesadilla".


"Lo dije el otro día y lo digo hoy: cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país. Al peronismo no hay desafío que le quede grande. El peronismo va a volver a gobernar la Argentina: nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos".


El gobernador bonaerense enfatizó el impacto cultural del Justicialismo al señalar que "hubo una revolución económica, política y social, pero también una revolución de las conciencias" bajo la premisa de que "nadie se arrodilla ante los poderosos".


Inmediatamente, trazó un duro paralelismo con la coyuntura actual y cuestionó severamente el alineamiento internacional del Gobierno nacional: "Decía Perón que si nuestros adversarios se ponen en frente de nuestras banderas, se van a encontrar con un pueblo que lucha y resiste. La Argentina no puede recibir órdenes de otro país: no podemos tener en vez de presidente a un che, pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos".