El Ministerio de Salud cerró los quirófanos y montó un comité de crisis.
Un brote de meningitis posquirúrgica detectado en un conocido sanatorio de Mendoza encendió las alarmas de las autoridades sanitarias locales. La situación se confirmó tras detectarse que cuatro personas intervenidas quirúrgicamente en el Hospital Privado contrajeron una infección bacteriana, cuadro que ya provocó el fallecimiento de dos de los pacientes.
Como respuesta inmediata, el Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza dispuso la suspensión preventiva de toda actividad en los quirófanos del nosocomio. Asimismo, se conformó un equipo multidisciplinario junto a especialistas de Epidemiología para investigar las causas exactas del contagio y seguir la evolución de las personas expuestas.
La alerta epidemiológica se activó luego de que el Hospital Central notificara la presencia de dos pacientes internados que compartían el mismo germen y el antecedente de haber sido operados en el mencionado establecimiento privado durante octubre. Las pericias identificaron a la bacteria Serratia marcescens como la causante del brote.
La Serratia marcescens es un patógeno intrahospitalario que suele propagarse a través de instrumental médico o insumos contaminados, caracterizándose por una elevada resistencia a múltiples antibióticos. Por este motivo, los inspectores tomaron muestras de anestésicos, medicamentos, soluciones y antisépticos para ubicar el foco de la contaminación.
Las autoridades sanitarias llevaron tranquilidad a la comunidad respecto de la circulación comunitaria, recordando que este tipo de bacterias no se diseminan fuera del entorno hospitalario y que Mendoza mantiene su promedio anual de 60 a 70 casos habituales de meningitis bajo estricto control.
Sin embargo, el Ministerio de Salud recomendó a quienes se hayan operado en esa clínica durante el mes de octubre que consulten de urgencia al médico ante la aparición de síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, vómitos o rigidez de nuca.