El mandatario utilizó sus redes sociales para lanzar un particular apodo contra el empresario Paolo Rocca.
La relación entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint atraviesa su momento de mayor tensión. El presidente Javier Milei subió la apuesta en el enfrentamiento dialéctico con el holding al apodar a su titular, Paolo Rocca, como "don Chatarrín de los tubitos caros". La reacción del mandatario se produjo luego de que trascendiera que la compañía evalúa presentar una denuncia por presunto "dumping" tras haber perdido una licitación estratégica para la provisión de caños en Vaca Muerta frente a una competidora de la India.
El mensaje presidencial surge como respuesta a la información que indica que el holding siderúrgico analiza recurrir a la justicia por supuesta competencia desleal. Techint, un actor históricamente dominante en la obra pública y la provisión energética, quedó relegado en el proceso licitatorio del gasoducto a manos de una propuesta internacional. Para Milei, el reclamo de la empresa local representa un intento de proteger precios elevados frente a la apertura comercial que promueve su gestión económica.
Además de apuntar contra el empresario, el Presidente cuestionó a los medios de comunicación que difunden los reclamos del grupo industrial. Milei sostiene que la competencia internacional es la clave para reducir los costos de infraestructura en el sector energético, uno de los pilares para el desarrollo de la Cuenca Neuquina. Este cruce marca un quiebre en el vínculo con uno de los sectores empresariales que, al inicio de la gestión, parecía acompañar el rumbo de las reformas oficiales.
Desde el sector industrial, la posible denuncia por dumping se fundamenta en que los precios ofrecidos por la firma india estarían por debajo de los costos de producción internacional, lo que afectaría la viabilidad de la industria metalúrgica argentina. Sin embargo, para el Ejecutivo, estas presentaciones suelen ser herramientas para frenar el ingreso de productos más económicos y mantener posiciones de privilegio en el mercado interno, algo que choca de frente con la retórica de desregulación oficial.
El uso de apodos irónicos y el tono agresivo en redes sociales ya se ha convertido en una marca registrada de la comunicación de Milei frente a los "viejos" actores de la economía. En este caso, el ataque a Rocca es particularmente significativo dado el peso de Techint en la estructura productiva del país y su influencia en el sector petrolero y gasífero. El conflicto deja en claro que la política de apertura no hará excepciones, incluso con los grupos económicos de mayor envergadura en territorio nacional.
Por ahora, el holding no ha emitido un comunicado oficial en respuesta a los agravios, pero el clima en el círculo rojo empresarial es de máxima cautela. La disputa por los caños de Vaca Muerta es solo la punta del iceberg de una discusión más profunda sobre los costos de la energía y el rol de los proveedores nacionales en el nuevo esquema económico. La resolución de esta licitación y el avance de las denuncias legales determinarán el futuro de la relación entre la Casa Rosada y la siderurgia argentina.