Las operaciones incluyen letras en pesos, títulos ajustados por inflación y deuda vinculada al dólar.
El Ministerio de Economía de la Nación dispuso una ambiciosa estrategia de financiamiento mediante la emisión y ampliación de una batería de Letras y Bonos del Tesoro. Según la Resolución Conjunta 6/2026 publicada en el Boletín Oficial, los montos autorizados alcanzan, en determinados instrumentos, hasta los cinco billones de pesos y los 3.500 millones de dólares. Esta medida, firmada por las secretarías de Finanzas y Hacienda, se encuadra en el presupuesto para el corriente año y busca dar soporte a la licitación por efectivo realizada el pasado 28 de enero.
Dentro de los instrumentos autorizados, destaca la emisión de una Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos por un valor nominal de hasta 5 billones de pesos, con vencimiento fijado para el 16 de marzo de 2026. Bajo condiciones similares, se creó otra Letra con fecha de finalización el 31 de julio del mismo año. Estas colocaciones contarán con una tasa efectiva mensual definida en la licitación y están diseñadas para ser negociadas en los mercados locales, manteniendo las exenciones impositivas vigentes para este tipo de activos financieros.
La resolución también contempla el uso de herramientas que protegen a los inversores contra la inflación. Se autorizó una Letra en pesos ajustada por el coeficiente CER a descuento, con vencimiento en julio, por un monto de hasta 5,2 billones de pesos. Al mismo tiempo, el Gobierno nacional decidió ampliar la Letra vinculada al dólar estadounidense (dollar-linked) con vencimiento en abril, por un total de 3.500 millones de dólares, diversificando así las opciones de cobertura para el mercado.
En el marco del programa financiero 2026, el Palacio de Hacienda también incluyó ampliaciones de letras a tasa TAMAR con vencimiento en agosto y otros títulos capitalizables que extienden sus plazos hasta noviembre. La normativa faculta a la Oficina Nacional de Crédito Público para instrumentar todas las operaciones necesarias, asegurando la ejecución de estas medidas que buscan captar liquidez del mercado y refinanciar compromisos previos de la administración central.
Un punto relevante de la resolución es la ampliación de un Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento en enero de 2027. Este instrumento será incrementado en hasta 3,6 billones de pesos mediante licitación pública. Esta decisión permite al Ejecutivo Nacional estirar los plazos de vencimiento de la deuda soberana, utilizando las facultades otorgadas por la Ley de Administración Financiera para gestionar el pasivo estatal de manera centralizada y bajo normas de procedimiento estandarizadas.
Con esta batería de medidas, el equipo económico busca dar señales de previsibilidad al mercado financiero local e internacional. La gran escala de la emisión refleja la necesidad del Tesoro de cubrir los baches financieros del ejercicio actual y consolidar la moneda local como opción de inversión a través de tasas competitivas. Mientras se procesan los resultados de las últimas licitaciones, el mercado analiza de cerca el impacto que esta masa de pesos y deuda nominada en dólares podría tener sobre las variables macroeconómicas en el corto plazo.