Se busca ahorrar costos con una compra directa al exterior.
El Gobierno de Mendoza oficializó el llamado a una Licitación Pública Internacional para la compra de aisladores sísmicos destinados al nuevo Centro Ambulatorio del Hospital Notti. A través del Decreto número 75, el gobernador Alfredo Cornejo autorizó una inversión de 1.150.000 dólares para adquirir esta tecnología de punta. El objetivo central es dotar a la estructura de una protección crítica que garantice la operatividad del edificio sanitario incluso después de terremotos de gran magnitud, siguiendo estándares internacionales de seguridad.
La decisión de realizar una licitación internacional directa responde a una estrategia de optimización de recursos. Según explicaron desde el Ejecutivo, comprar estos dispositivos directamente al fabricante permite evitar los sobrecostos de intermediarios y asegura una garantía de fábrica. Además, se estima que las gestiones ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para obtener exenciones impositivas, debido al fin social de la obra, podrían generar un ahorro adicional de hasta 300.000 dólares para las arcas públicas.
El sistema elegido se basa en dispositivos friccionales de doble curvatura, una tecnología que ha demostrado su éxito en sismos destructivos recientes como los de Japón, Chile y Turquía. Estos elementos permiten que el edificio se desplace de forma controlada durante un movimiento telúrico, absorbiendo la energía y evitando daños estructurales graves. El pliego técnico admite también otras variantes, siempre que mantengan o superen la calidad y seguridad solicitada por los ingenieros a cargo del proyecto.
La urgencia del llamado licitatorio está vinculada a los plazos de ejecución de la obra pública. Estos aisladores cuentan con un tiempo de fabricación y despacho de aproximadamente tres meses, y su instalación es obligatoria durante el primer semestre de la construcción. De no contar con las piezas a tiempo, el avance del nuevo Centro Ambulatorio del Notti podría sufrir parálisis o extensiones de plazos innecesarias, afectando el cronograma de salud previsto para la provincia.
Con esta inversión, Mendoza se posiciona a la vanguardia en infraestructura hospitalaria resiliente. La integración de aisladores sísmicos no solo protege la inversión edilicia, sino que asegura que el hospital pediátrico más importante de la región pueda atender emergencias de manera ininterrumpida ante una catástrofe natural. Es una apuesta a largo plazo que prioriza la seguridad de los pacientes y el personal de salud frente a la realidad sísmica del territorio mendocino.
Hacia adelante, el proceso administrativo continuará con la apertura de sobres y la evaluación de las ofertas internacionales. Se espera que para mediados de año los dispositivos ya estén en suelo mendocino listos para ser colocados en las bases del edificio. Esta obra representa un hito en la construcción pública local, donde la eficiencia en el gasto se combina con la adopción de normativas de ingeniería de nivel mundial.