Mendoza, de de

Mundo crisis

Despejan las rutas en Brasil pero partidarios de Bolsonaro claman por intervención militar

Bolsonaro admitió ante la Corte Suprema su derrota en las elecciones pero las protestas continúan.

Miercoles, 2 de Noviembre de 2022

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, admitió ante los miembros de la Corte Suprema su derrota en las elecciones de este domingo contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, según explicaron los propios jueces.

Bolsonaro ensayó en las últimas horas su primer discurso público tras las elecciones de domingo, en el que no se refirió en ningún momento al resultado ni a su rival.

Tras finalizar el pronunciamiento, el presidente brasileño se dirigió a la sede del Supremo Tribunal Federal (STF), donde se reunió a puerta cerrada durante una hora con los 11 jueces.

"El presidente de la República utilizó el verbo acabar en pasado. Dijo que acabó. Por lo tanto, a mirar hacia adelante", explicó ante la prensa el juez Edson Fachin.

El STF divulgó una nota tras el encuentro en la que afirmó que "los jueces del STF reiteran el contenido del discurso, que consignó la importancia del reconocimiento por el presidente de la República del resultado final de las elecciones, con la determinación del inicio del proceso de transición, así como enfatizó la garantía del derecho de ir y venir, en razón de los bloqueos en las carreteras brasileñas".


Leé más: Bolsonaro no reconoció la derrota, pero aseguró que seguirá "los mandatos de la Constitución"


Bolsonaro había permanecido casi dos días enteros enteros sin aparecer públicamente tras la derrota en las elecciones pero habló en las últimas horas y, en un breve discurso de dos minutos, agradeció a los 58 millones de brasileños que lo votaron y descartó cualquier intento para permanecer en el poder, afirmando que respetará la Constitución, aunque no se refirió ni a la derrota ni a Lula en ningún momento.

Tras su discurso, el ministro de la Casa Civil, Ciro Noguera, aseguró que Bolsonaro autorizó el inicio de la transición para la entrada del nuevo Gobierno.

Lula ganó la segunda vuelta de las elecciones brasileñas el domingo con el 50,9 por ciento de los votos, contra el 49,1 por ciento de Bolsonaro y por ende, asumirá la Presidencia el próximo 1 de enero de 2023.

Las autoridades brasileñas informaron que están avanzando en sus esfuerzos por despejar los bloqueos de rutas en todo el país por camioneros para protestar por la estrecha derrota del presidente Jair Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral del 30 de octubre.

La Policía Federal de Carreteras (PRF) de Brasil reportó que manifestantes estaban bloqueando las carreteras parcial o totalmente en 156 lugares hasta este miércoles por la mañana, por debajo de los 190 de la noche anterior.

Aunque son menores que en días anteriores, es probable que las protestas sigan interrumpiendo la distribución de combustible, la producción de carne, las entregas de alimentos a los supermercados y los envíos de granos a los puertos.

Anvisa, la agencia nacional de salud, advirtió que los bloqueos podrían provocar escasez de suministros médicos.

La policía reportó que 601 bloqueos habían sido despejados en todo el país, aunque las carreteras seguían cortadas o parcialmente cortadas en 15 de los 26 estados de Brasil, sobre todo en Santa Catarina y Mato Grosso, donde Bolsonaro tiene un fuerte apoyo popular.

Bolsonaro, un nacionalista de derecha -según un cable de la agencia de noticias Reuters-, no reconocido su derrota en público, pero no impugnó el resultado electoral y autorizó a su jefe de gabinete a iniciar el proceso de transición con los representantes de Lula, ya que de hecho compareció como perdedor de la segunda vuelta ante la Corte Suprema de Justicia.

El Ministerio de Justicia comunicó este miércoles que se habían emitido más de 900 multas contra conductores que están participando en las protestas y utilizando vehículos para bloquear las carreteras.

Por lo menos 25 vuelos fueron cancelados en el aeropuerto internacional de Guarulhos, en Sao Paulo, el mayor de Brasil y Sudamérica, por los bloqueos de carreteras que se registran en varias partes del país, de acuerdo con reportes oficiales.

La Policía Federal de Carreteras liberó esta mañana el acceso al aeropuerto luego de 12 horas de bloqueos realizados en el principal acceso a la terminal aérea por manifestantes y camioneros que defienden al presidente Jair Bolsonaro y denuncian fraude en las elecciones del pasado domingo.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil pidió a la Policía actuar para liberar el tránsito en al menos 271 puntos de bloqueo, entre ellos el del aeropuerto internacional, el mayor núcleo de la aviación del país, según un resumen informativo correspondiente a este martes

La concesionaria del aeropuerto, GRU Airport, informó -a la agencia de noticias Xinhua- que al menos 25 vuelos fueron cancelados por falta de pasajeros y tripulantes debido a que no pudieron llegar a la terminal aérea.

El gobernador del estado de Sao Paulo (al sureste del país), Rodrigo Garcia, anunció que la policía militarizada estatal liberaba las carreteras de bloqueos inclusive en caminos federales, luego de haber sido autorizado para ello por la Corte Suprema.

Los partidarios del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, realizaron manifestaciones el miércoles para pedir una intervención de las fuerzas armadas tras la elección de Luiz Inácio Lula da Silva, una medida que los expertos militares dicen que está fuera de discusión.

La autoridad electoral del país informó el domingo que Lula obtuvo casi el 51% de los votos. Bolsonaro no ha reconocido oficialmente el resultado, aunque su gabinete ha iniciado una transición en la que Lula asumirá la presidencia el 1 de enero.

Los simpatizantes de Bolsonaro encabezaron protestas el miércoles en Sao Paulo y Río de Janeiro, en las que llevaron la bandera amarilla y verde de Brasil sobre sus hombros, tocando bocinas y cantando consignas contra Lula.

Se realizaron manifestaciones similares en cuarteles en un total de nueve estados y la capital Brasilia, según el portal brasileño UOL.

El Ministerio de Defensa de Brasil no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Bolsonaro, un excapitán del ejército, ha cultivado fuertes lazos con los militares desde su elección en 2018, ganándose la simpatía política de algunos de los altos mandos.

El exportavoz presidencial, general Otavio Rego Barros, dijo en una columna publicada el miércoles que era hora de "deponer las armas" y criticó a "grupos sin sentido de responsabilidad que aún buscan desestabilizar un tejido social debilitado con provocaciones y desinformación".

Paulo Chagas, un general de caballería retirado que hizo campaña por Bolsonaro, expresó en un mensaje a Reuters: "Los militares saben muy bien cuál es su deber: la Constitución no les permite intervenir en política".

Dirigentes políticos de todo el mundo felicitaron a Lula por su victoria y la Casa Blanca afirmó que ganó unas "elecciones libres, justas y creíbles".