Este viernes se definirá si le corresponde prisión perpetua o una pena menor.
En la antesala de los alegatos finales, Omar Poblete (36) rompió el silencio en el juicio que se le sigue por el asesinato de su concuñada, Morena Bissotto (22), y la agresión a la bebé de la víctima en Maipú. El chofer, que llegó al debate sin haber declarado oficialmente sobre el hecho ocurrido en septiembre de 2024, le pidió perdón a los padres de la joven y afirmó que no planeó el ataque.
Durante su alocución ante el tribunal y el jurado popular, el imputado buscó desvincularse de la figura de femicidio al asegurar que el desencadenante fue su severa adicción a la cocaína. Según su relato, llevaba toda la noche consumiendo tras una discusión con su pareja y reaccionó violentamente ante un reclamo de Bissotto en el patio que compartían en calle Padre Vera.
El imputado declaró no recordar de dónde sacó el arma blanca utilizada en la agresión ni los instantes precisos del ataque. Según su versión, cobró conciencia de lo sucedido cuando escuchó los gritos de una familiar y vio a la víctima tendida en el suelo con heridas de gravedad, tras lo cual escapó por los techos antes de ser detenido por la policía con la ropa ensangrentada.
La acusación sostiene que la mañana del 12 de septiembre de 2024, Poblete aprovechó que se encontraba a solas en el predio para atacar a la joven con un cuchillo de cocina en la zona del cuello y luego provocarle un corte a la hija de la víctima, de apenas 2 años, quien logró sobrevivir al ataque.
Con la declaración del acusado concluyó de manera formal la recepción de pruebas y la etapa testimonial del debate.
Este viernes las partes expondrán sus alegatos de clausura para que el jurado popular pase a deliberar. La discusión central del veredicto girará entre la calificación de homicidio simple —que prevé una pena de 8 a 25 años— o la figura de femicidio, que contempla la prisión perpetua.