Según el informe de CAME, se movilizaron casi 1,5 millones de personas en todo el país, lo que representa un 3,5% más que el año pasado.
El reciente fin de semana largo movilizó a 1.490.400 personas en las distintas plazas turísticas del país, marcando un incremento del 3,5% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, según el balance de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la reducción en la duración de las estadías provocó una baja en el impacto económico directo, que totalizó $313.610 millones.
La tendencia del viaje estuvo marcada por escapadas breves, decisiones de último momento y un consumo sumamente selectivo en un contexto de presupuestos familiares ajustados. Aunque el desembolso medio diario por persona fue de $116.900 (un 5% más en términos reales que en 2025), el tiempo promedio de permanencia cayó de 2 a 1,8 días, derivando en un descenso real del 2,2% en el gasto total del sector.
En la provincia de Mendoza, el nivel de ocupación promedió un 83% impulsado fuertemente por los polos enoturísticos y las rutas de montaña. La provincia se posicionó una vez más entre las alternativas preferidas de la región de Cuyo para el turismo de cercanía y las visitas cortas de fin de semana.
A nivel nacional, se destacaron otros destinos con convocatorias masivas ligadas a eventos culturales y festividades. Córdoba registró ocupaciones de entre el 80% y el 88% por la Fiesta Nacional de la Cerveza en Villa General Belgrano; Tucumán rozó el 99% de reservas en varias localidades por la Fiesta del Caballo en Trancas; y la Ciudad de Buenos Aires recibió a más de 120.000 visitantes con un 80% de plazas cubiertas.
En contraste con las altas marcas de la Patagonia, Cuyo y el centro del país, otros puntos registraron una actividad significativamente más moderada, como Posadas con un 26,7% de ocupación y la provincia de Chaco con un promedio cercano al 40%.