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Registro de lluvias en Mendoza: en algunas zonas llovió casi el triple de lo habitual en enero

Un informe del Instituto Nacional del Agua (INA) reveló que durante el primer mes de 2026 los acumulados de agua superaron ampliamente la media histórica en el Gran Mendoza, el Este y el Valle de Uco.

Jueves, 5 de Febrero de 2026

Enero de 2026 quedará en el recuerdo de los mendocinos como un mes inusualmente lluvioso. Según los datos procesados por el Instituto Nacional del Agua (INA), las precipitaciones registradas entre el 1 y el 31 de enero superaron con creces los valores promedio de los últimos 30 años. Si bien los especialistas aclararon que no se alcanzaron récords absolutos, los niveles de agua caída posicionan a este ciclo como uno de los más húmedos de las últimas tres décadas en toda la provincia.

Un fenómeno que duplicó los milímetros habituales en la provincia

Santiago Ruiz Freites, subdirector del INA, explicó que el promedio histórico para enero en Mendoza oscila habitualmente entre los 27 y 33 milímetros. Sin embargo, este año el Sistema de Información Pluviométrica (SIPLUM) detectó acumulados que se ubicaron entre los 55 y los 77 milímetros en la mayoría de las estaciones. Este comportamiento se repitió de manera sostenida en los departamentos del Gran Mendoza, así como también en sectores productivos del Este y el Valle de Uco.

Uno de los puntos con mayor actividad fue la estación de Boulogne Sur Mer, en Capital, donde se acumularon 87 milímetros de agua. Esta cifra es impactante si se considera que el promedio para esa zona es de 33 milímetros; es decir, llovió casi tres veces más de lo normal. El registro estuvo muy cerca de alcanzar el récord histórico para ese punto, que data de 1992, cuando la marca llegó a los 93 milímetros durante un enero extremadamente inestable.

El fenómeno también se hizo sentir con fuerza en las zonas pedemontanas. En la estación ubicada en el Teatro Griego Frank Romero Day, los pluviómetros marcaron un total de 77 milímetros acumulados tras las sucesivas tormentas. Aunque la cifra quedó por debajo del máximo de 92 milímetros registrado hace más de treinta años, el volumen de agua caída generó un fuerte impacto en el paisaje y en la gestión de los cauces aluvionales de la región.

Desde el INA destacaron que esta frecuencia de tormentas veraniegas ha modificado la dinámica habitual de la temporada, caracterizada generalmente por calores secos y tormentas aisladas. La persistencia de la humedad y la intensidad de los núcleos de lluvia permitieron que, en apenas 31 días, se alcanzara una marca que suele demorar meses en completarse. Esta situación obligó a diversos organismos provinciales a mantener guardias permanentes ante el riesgo de aluviones.

En conclusión, los datos del INA confirman la sensación térmica y visual de los mendocinos durante el inicio del año. Con estaciones que duplicaron y hasta triplicaron su media, enero de 2026 se consolida como un hito pluviométrico contemporáneo. Ahora, los expertos se mantienen atentos al comportamiento climático de febrero para determinar si esta tendencia de alta humedad se extenderá durante el resto del período estival o si la provincia retomará su aridez característica.