Una vez en la dependencia policial, estalló en furia contra los efectivos y prometió atacar la sede antes de ser liberado por la Justicia.
Un joven de 21 años protagonizó un violento episodio este martes al mediodía tras intentar eludir un operativo de tránsito en el departamento de Maipú. Todo comenzó cuando personal de la Subcomisaría Tropero Sosa realizaba controles vehiculares de rutina en las inmediaciones del barrio homónimo. Al notar la presencia policial, el sujeto, que circulaba en una moto Motomel de 150 cilindradas, realizó una maniobra evasiva para evitar ser identificado, lo que dio inicio a una breve persecución por las calles internas de la zona.
La fuga fue frustrada a los pocos metros, cuando los uniformados lograron interceptar al conductor y trasladarlo a la sede policial para su identificación. Mientras tanto, el rodado fue puesto a disposición de Tránsito Municipal para su efectiva retención. Sin embargo, lejos de calmarse, la situación escaló de forma crítica una vez dentro de la dependencia. El detenido comenzó a proferir graves amenazas contra los agentes presentes, asegurando que los mataría a ellos y a sus compañeros, y advirtiendo que lanzaría una bomba molotov contra el edificio de la comisaría.
Según consta en las actas del procedimiento, el agresor también manifestó a los gritos su intención de denunciar a cada uno de los efectivos involucrados en el operativo. Ante la gravedad de los dichos y el estado de exaltación del joven, las autoridades de la Subcomisaría dieron aviso inmediato a la Oficina Fiscal de Maipú para que tomara intervención en el caso. Las frases quedaron asentadas como prueba de la agresión verbal y el amedrentamiento hacia los funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones.
El Ministerio Público Fiscal analizó los pormenores del hecho y dispuso las directivas a seguir para el cierre del procedimiento. Se ordenó que se labraran las actuaciones correspondientes bajo la carátula de amenazas, dejando registro legal de lo sucedido durante la permanencia del sujeto en la seccional. A pesar de la violencia de sus expresiones y la promesa de un ataque contra la propiedad pública, la justicia determinó que el acusado recuperara la libertad tras completar los trámites de rigor.
El caso reaviva la preocupación por los niveles de hostilidad que enfrentan los uniformados durante los controles viales en el Gran Mendoza. El operativo en el barrio Tropero Sosa, que inicialmente buscaba regularizar el tránsito de motos en la zona, terminó por exponer una situación de desacato que requirió la intervención judicial. Ahora, la investigación seguirá su curso administrativo mientras se mantiene el alerta en la dependencia ante las intimidaciones vertidas por el joven liberado.