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Descubren un cráneo de Homo erectus y miles de fósiles en un continente perdido bajo el mar

El yacimiento revela restos de humanos primitivos y bestias extintas de más de 4 metros de altura en lo que fue una masa continental tragada por el océano.

Miercoles, 22 de Abril de 2026

Un descubrimiento arqueológico sin precedentes en las costas de Indonesia ha dejado al descubierto un mundo sumergido que data de hace más de 140.000 años. El hallazgo, liderado por el arqueólogo Harold Berghuis de la Universidad de Leiden, se localizó en el mar de Java, donde dragas marinas extrajeron miles de piezas que confirman la existencia de un ecosistema terrestre hoy oculto bajo el agua. Entre los restos rescatados se destacan fragmentos de un cráneo humano primitivo rodeado de huesos de animales gigantes, configurando un mapa histórico de la evolución en la región.

El misterio de Sondalandia y la fauna del Pleistoceno medio

Los científicos sostienen que este yacimiento pertenece a Sondalandia, una antigua masa continental que unía el sudeste asiático durante la Edad de Hielo y que fue devorada por el ascenso del nivel del mar hace miles de años. El sitio reveló más de 6.000 restos animales de 36 especies diferentes, entre los que sobresalen dragones de Komodo, búfalos y el Stegodon, un pariente extinto del elefante que superaba los 4 metros de altura. Los análisis geológicos indican que, lejos de ser una jungla, el paisaje era una sabana surcada por un antiguo sistema fluvial vinculado al desaparecido río Solo.

La importancia del hallazgo radica también en la presencia de restos de Homo erectus, identificados mediante dos fragmentos craneales cuya estructura coincide con otros fósiles hallados en la zona. La datación, realizada con tecnología de luminiscencia óptica, confirmó que estos homínidos habitaron la llanura hace más de 140.000 años, durante el Pleistoceno medio. Este dato refuerza la teoría de las migraciones tempranas desde África hacia Asia y demuestra la gran movilidad de las poblaciones humanas primitivas en territorios que hoy son plataforma marina.

Un detalle que sorprendió a los investigadores fue el hallazgo de marcas de corte en los huesos de los animales. Estas señales indican que los homínidos que habitaban este "continente perdido" no solo convivían con la megafauna, sino que utilizaban herramientas para cazar y procesar el alimento. El Homo erectus, caracterizado por su postura erguida y proporciones físicas similares a las humanas, dominaba este entorno de sabana mucho antes de que el deshielo elevara los océanos más de 120 metros, sumergiendo su mundo para siempre.

Este avance científico permite reconstruir la vida en un territorio que desapareció entre los 14.000 y 7.000 años atrás. La riqueza morfológica de los fósiles encontrados en el mar de Java abre una nueva ventana para entender cómo se adaptaron nuestros ancestros a climas cambiantes y entornos geográficos hoy inaccesibles. Para la comunidad arqueológica mundial, estas piezas rescatadas del fondo del mar son el eslabón perdido para comprender la biodiversidad y la presencia humana en la antigua Sondalandia.