Mendoza, de de

Argentina Polémica

Duras críticas de Luis Caputo al sector textil: "Nunca compré ropa en Argentina porque era un robo"

Sus declaraciones se dan en medio del boom de viajes de mendocinos a Chile para comprar ropa.

Martes, 3 de Febrero de 2026

El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a encender la polémica tras realizar declaraciones punzantes sobre el mercado textil argentino. En un contexto donde miles de ciudadanos, especialmente desde provincias fronterizas como Mendoza, cruzan la cordillera para abastecerse, el funcionario fue tajante respecto a su conducta de consumo personal: "Nunca compré ropa en la Argentina porque era un robo". La frase generó una fuerte repercusión en el sector empresarial y entre los consumidores.

La postura oficial frente al boom de compras en el exterior

La declaración surgió durante una interacción en la red social X, donde el titular del Palacio de Hacienda suele responder inquietudes sobre la marcha del plan económico. Al ser consultado por los elevados precios de la vestimenta en locales nacionales frente a los valores de países vecinos o Estados Unidos, Caputo no dudó en marcar su postura. Para el funcionario, los precios locales están históricamente distorsionados debido a la falta de competencia y a las barreras que protegieron a la industria nacional durante décadas.

Estas definiciones llegan en un momento estratégico, marcado por el notable incremento de viajes de argentinos a Chile, Paraguay y Miami. Desde el Gobierno nacional han facilitado recientemente el ingreso de productos importados, elevando los montos permitidos para el régimen de courier y bajando aranceles. Bajo la premisa de que "la única forma de que los precios bajen es compitiendo", el equipo económico busca presionar a los productores locales para que ajusten sus márgenes de ganancia.

Para Caputo, su decisión de no consumir indumentaria en el país ha sido una respuesta directa a lo que considera valores abusivos. Esta visión coincide con la política de apertura comercial que impulsa la gestión de Javier Milei, la cual sostiene que la protección arancelaria solo ha servido para encarecer el costo de vida de los ciudadanos. Según el ministro, el sector textil es uno de los ejemplos más claros de cómo la falta de competencia perjudica directamente el bolsillo de la clase media.

La reacción del sector textil no se hizo esperar, argumentando que la carga impositiva y los costos logísticos son los verdaderos responsables de los precios en las vidrieras. Sin embargo, desde la cartera económica insisten en que las medidas de facilitación de importaciones seguirán vigentes para forzar una convergencia de precios con el mercado internacional. En las últimas semanas, se ha visto una saturación en los pasos fronterizos de mendocinos que buscan zapatillas y prendas de vestir a menos de la mitad del valor local.

El debate queda instalado en una sociedad que, ante la crisis de consumo, ha volcado sus preferencias hacia los envíos internacionales y los tours de compras. Mientras el Gobierno celebra la llegada de productos de afuera como una herramienta para bajar la inflación, los industriales locales advierten sobre el riesgo de cierres de fábricas y pérdida de empleos. Caputo, lejos de retroceder, reafirma con sus declaraciones el rumbo de una economía que apuesta por la competencia externa como disciplinador de precios.