La pequeña sobrevivió al sismo, pero su madre falleció en el lugar.
La catástrofe humanitaria desatada por el violento terremoto en Venezuela, que ya arroja un saldo de cientos de personas fallecidas y desaparecidas, empieza a mostrar las identidades y los dramas particulares que conmueven al mundo entero. En las últimas horas, una historia de heroísmo y dolor extremo tomó trascendencia internacional tras involucrar a una figura del deporte de ese país. Se trata del futbolista Héctor Kike Bello, actual defensor central del club Marítimo de La Guaira, quien sufrió la pérdida de su esposa en el sismo bajo circunstancias que conmovieron profundamente a la comunidad del fútbol.
El trágico suceso ocurrió cuando Andrea, la esposa del futbolista de 28 años, se encontraba en el interior de su vivienda junto a la pequeña hija de ambos, Alana, de un año y ocho meses, al momento en que las estructuras edilicias comenzaron a colapsar por las fuertes ondas sísmicas. En medio del derrumbe y la destrucción de las mamposterías, la mujer tomó la determinación de utilizar su propio cuerpo como un escudo humano para resguardar la integridad física de la menor. Cuando los equipos de rescate y los paramédicos lograron acceder a la zona de desastre, constataron el fallecimiento de la madre, pero al remover sus restos hallaron con vida a la bebé.
La pequeña Alana fue extraída de urgencia de los escombros y trasladada a un centro asistencial cercano, donde los médicos del hospital constataron que sólo presentaba algunos golpes menores, un desenlace que los brigadistas catalogaron como un verdadero milagro en medio de la devastación generalizada. El futbolista no se encontraba en el interior de la edificación al momento en que se desató el siniestro, un factor circunstancial que le impidió intervenir y que hoy lo sumerge en un profundo estado de shock emocional e impotencia por no haber estado presente para auxiliar a su familia.
Ante la magnitud de la pérdida y la repercusión de la noticia, el marcador central recurrió a sus cuentas oficiales en las redes sociales para despedir a su compañera de vida con un desgarrador texto que refleja el vacío absoluto que atraviesa. "Andrea, ¿cómo le explico a nuestra hija que diste tu vida para salvar la suya y que yo no estuve allí en ese momento para hacer nada?", plasmó el deportista en su perfil de Instagram, recibiendo de inmediato miles de mensajes de condolencias y muestras de apoyo por parte de colegas, hinchas y ciudadanos conmovidos por el hecho.
En otra de las líneas de su publicación, el defensor describió la crudeza de su nueva realidad al quedar al cuidado exclusivo de su hija en un contexto de país devastado por la fuerza de la naturaleza. "Nos dejaste solos en la pelea, mamá. Estoy completamente solo con nuestra hija. Dame fuerzas ahora porque no puedo soportarlo más. Me estoy desangrando sin tener heridas; estoy respirando, pero no tengo aire en mis pulmones", expresó Bello, quien se comprometió públicamente a mantener viva la memoria de su esposa, definiéndola como la heroína favorita que entregó hasta su último aliento para que su hija pudiera sobrevivir.