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Sistema aluvional: cuánto cuesta y por qué sigue en estudio la presa de Chacras de Coria

La obra, proyectada hace décadas, busca regular los escurrimientos en Luján de Cuyo pero hoy demandaría una inversión de 5 millones de dólares.

Martes, 3 de Febrero de 2026

Las últimas tormentas que azotaron al Gran Mendoza volvieron a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema aluvional y la necesidad de obras de mitigación en el piedemonte. En este contexto, la Dirección de Hidráulica reflotó el proyecto de la presa de Chacras de Coria, una iniciativa que data de los años 80 pero que nunca llegó a ejecutarse. Si bien se trata de una obra clave para atenuar crecidas y ordenar los escurrimientos, desde el organismo aclararon que, aunque sigue en estudio, no forma parte de las prioridades para el corto plazo.

Un proyecto histórico en proceso de reingeniería

El ingeniero Pablo Rodríguez, titular de Hidráulica, explicó que la iniciativa es un proyecto de 40 años que ha sido rediseñado para adaptarse a las necesidades actuales. Originalmente pensada en una escala mayor, la propuesta fue reformulada en 2008 con estudios hidrológicos actualizados, resultando en una estructura más compacta. Actualmente, la obra atraviesa una fase de validación técnica interdisciplinaria junto a Irrigación para determinar si su geometría es adecuada frente al contexto actual de cambio climático y crecimiento urbano en Luján.

Desde el punto de vista técnico, la presa funcionaría como una obra de cabecera para los colectores Viamonte y Sosa, cumpliendo la tarea de controlar y laminar las aguas que bajan desde la cuenca del río Tejo. Según Rodríguez, lo ideal es que toda conducción cuente con un dique regulador, aunque llevó tranquilidad al señalar que el sistema actual funciona correctamente. La ausencia de la presa no implica un riesgo inminente, ya que el colector Viamonte ha demostrado una buena respuesta ante los temporales recientes.

Uno de los factores que explican la postergación de esta megaobra es el grado de urbanización de la zona. A diferencia de sectores como Blanco Encalada o Vertientes del Pedemonte, donde el avance inmobiliario fue acelerado y obligó a inversiones urgentes, la cuenca de Chacras de Coria no presenta aún un nivel de impacto tan crítico. Esto permitió a la provincia priorizar otras intervenciones, como la extensión del colector Blanco Encalada, que demandó una inversión de 5.000 millones de pesos y fue inaugurada el año pasado.

En cuanto al financiamiento, los costos han escalado significativamente. Mientras que en 2019 se estimaba un presupuesto de 1.000 millones de pesos, la actualización actual sitúa la inversión necesaria en torno a los 5.000 millones, lo que equivale a unos 5 millones de dólares. De decidirse su ejecución, el financiamiento sería íntegramente provincial y los trabajos demandarían un plazo aproximado de 18 meses. Por ahora, el proyecto permanece en los escritorios técnicos a la espera de ser considerado una prioridad presupuestaria.

La gestión hídrica de Mendoza se encuentra así ante el desafío de equilibrar la planificación a largo plazo con las urgencias que imponen las tormentas cada vez más frecuentes. La presa de Chacras de Coria sigue siendo una pieza pendiente en el rompecabezas del piedemonte, cuya construcción dependerá de cómo evolucione la mancha urbana y de los recursos disponibles. Mientras tanto, el mantenimiento de los colectores existentes sigue siendo la principal barrera de defensa ante la furia del agua en la zona metropolitana.