El ingreso de una masa de aire helado volverá a bajar las temperaturas en la provincia. Especialistas explican los factores atmosféricos necesarios para que la nieve llegue a la superficie.
El pronóstico meteorológico anticipa el avance de un nuevo frente frío polar que provocará un marcado descenso de la temperatura en toda la provincia. Ante el desplome del termómetro y la probabilidad de precipitaciones, vuelve a instalarse el interrogante entre los vecinos sobre las posibilidades reales de que vuelva a nevar en las calles del Gran Mendoza.
A diferencia de lo que se cree habitualmente, no basta con la combinación de frío extremo y lluvia para que precipite nieve en el llano. Según explicó el meteorólogo Mariano García, el principal obstáculo reside en la columna vertical de la atmósfera, donde suele generarse una capa de aire templado entre los 500 y 1.200 metros de altura que derrite los copos en su trayectoria descendente.
Para que el fenómeno se concrete en departamentos como Ciudad, Guaymallén, Godoy Cruz, Las Heras o Maipú, se requiere un proceso en dos etapas. Un primer ingreso de aire helado debe enfriar la atmósfera en altura para eliminar esa franja tibia, mientras que un segundo frente consecutivo debe aportar la humedad necesaria desde el Atlántico para que el copo no se evapores ni se transforme en aguanieve.
Durante la presente temporada se han registrado episodios de aguanieve y nevadas en sectores altos de Luján de Cuyo, Chacras de Coria y la Precordillera. Sin embargo, en todos esos casos la precipitación no logró atravesar la capa media del aire para congelar la superficie del oasis norte.
Para encontrar el último antecedente de una nevada generalizada con acumulación en el piso del Gran Mendoza hay que remontarse al 29 de junio de 2025. En aquella oportunidad, el acople de dos frentes polares sucesivos logró teñir de blanco las plazas y avenidas de la zona metropolitana.
Las condiciones térmicas del próximo fin de semana volverán a poner a prueba la estructura atmosférica de la región. Si se logra el enfriamiento completo de la columna de aire, el llano mendocino podría volver a presenciar la caída de nieve.