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Reciclaje creativo: convertí tus pilas viejas en un porta lápices de estilo industrial

Las pilas descargadas representan un riesgo ambiental si se desechan de forma incorrecta.

Lunes, 26 de Enero de 2026

Muchas personas acumulan pilas sin uso en sus cajones sin saber que, además de ser un residuo peligroso, pueden convertirse en un recurso valioso para la decoración. Estos objetos contienen materiales como zinc, manganeso y níquel, y su diseño metálico es ideal para proyectos de estilo industrial. Reutilizarlas visualmente no solo le da un toque artístico a la casa, sino que ayuda a crear conciencia ambiental al evitar que terminen contaminando el suelo o el agua.

Cómo transformar tus pilas en un porta lápices de diseño

Para iniciar este proyecto, es fundamental seleccionar pilas que estén en buen estado físico, sin rastros de sulfatación, daños o fugas. Una idea creativa y sencilla es construir un porta lápices utilizando de 10 a 15 pilas AA o AAA. El proceso comienza limpiando las piezas con un paño seco y, si se prefiere un acabado uniforme, se pueden lijar levemente las etiquetas o pintarlas con spray metálico en tonos cobre, negro o plata para realzar su estética.

El armado requiere un tubo de cartón resistente, como el del papel de cocina, cortado a unos 12 centímetros de altura. Utilizando silicona caliente o pegamento epóxico, se deben pegar las pilas de forma vertical alrededor del tubo hasta cubrir toda la superficie, creando un "muro cilíndrico". Es importante realizar este trabajo con guantes y en un ambiente ventilado para manipular los materiales con total seguridad y evitar el contacto directo con los polos si hubiera algún resto de residuo.

Una vez que la estructura está firme, se debe pegar una base de madera o cartón grueso en la parte inferior para darle estabilidad. Para un acabado profesional, se puede aplicar una capa de barniz en spray que protegerá la pintura y sellará el objeto. El resultado es un accesorio de escritorio moderno y funcional que recicla materiales que usualmente irían a la basura, dándoles una segunda vida útil y decorativa.

Este tipo de manualidades se enmarca en la tendencia "upcycling", que busca transformar residuos en objetos de mayor valor estético. En Mendoza, donde la protección del medio ambiente es un eje central de la comunidad, estas iniciativas caseras ayudan a reducir el volumen de desechos electrónicos que llegan a los vertederos. Es una actividad ideal para realizar en talleres creativos o para renovar la estética de una estantería de forma económica.

Es fundamental recordar que, aunque las pilas estén descargadas, siguen siendo elementos químicos. Por ello, solo deben emplearse para fines decorativos externos y nunca deben ser perforadas ni expuestas al calor extremo. Al finalizar la vida útil de este objeto decorativo, se recomienda llevarlo a los puntos de recolección de pilas de cada municipio para que reciban el tratamiento final adecuado y se asegure el cierre del ciclo de reciclaje.