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Salud y Ciencia HOGAR

Danza antes de dormir: qué significa que tu perro gire en círculos y cuándo es una señal de alerta

Este comportamiento combina ingeniería natural, seguridad y comunicación territorial.

Lunes, 26 de Enero de 2026

Cualquier dueño de un perro ha presenciado ese curioso ritual: antes de desplomarse en su cama, el animal da varias vueltas sobre sí mismo. Aunque hoy nos parezca una conducta graciosa, se trata de un instinto milenario que ha pasado de generación en generación. Para los ancestros de nuestras mascotas, el suelo de la naturaleza no era suave ni acogedor, y girar cumplía una función vital de ingeniería natural para aplanar la hierba alta, la maleza o la nieve, creando así una superficie uniforme para descansar.

Seguridad, termorregulación y cuándo consultar al veterinario

Más allá de la comodidad física, este movimiento funcionaba como una inspección de seguridad clave para la supervivencia. Al girar, el animal podía detectar y ahuyentar amenazas ocultas, como serpientes o insectos, antes de quedar vulnerable durante el sueño. Además, los expertos señalan que este giro permite un escaneo de 360 grados para localizar depredadores y ayuda al control térmico, ya sea removiendo tierra fresca en verano o amontonando follaje para conservar el calor en los meses de invierno.

Otro aspecto fascinante de esta "danza" es el marcaje invisible. Al pisar el área repetidamente, los perros activan glándulas en sus almohadillas que liberan feromonas. Este proceso le indica a otros animales que ese espacio ya tiene dueño, estableciendo un límite territorial claro incluso antes de cerrar los ojos. Es, en esencia, una forma de comunicación química que refuerza el sentido de pertenencia y seguridad del canino en su entorno doméstico.

Sin embargo, los especialistas advierten que este comportamiento tiene sus límites. Lo normal es que el ritual dure entre una y tres vueltas; si el giro se vuelve obsesivo o compulsivo, podría ser un indicador de problemas de salud. En perros mayores, por ejemplo, dar demasiadas vueltas sin lograr acomodarse puede ser un intento fallido de aliviar dolores articulares o de columna, mientras que un giro desorientado podría señalar cuadros neurológicos que requieren atención inmediata.

La ansiedad y el estrés también pueden manifestarse a través de este hábito. Si la mascota parece no encontrar la paz y repite el movimiento de forma interminable, es probable que esté atravesando un malestar emocional. En estos casos, el ritual deja de ser una herencia instintiva para transformarse en una señal de auxilio. Por ello, observar la frecuencia y la calma con la que el perro realiza su danza es fundamental para distinguir entre un instinto sano y una patología.

En definitiva, la próxima vez que veas a tu perro girar antes de dormir, recordá que está honrando un sistema de protección que mantuvo a su especie a salvo durante miles de años. Es un vínculo directo con su pasado salvaje que sobrevive en la comodidad de nuestros hogares. Mantenerse atentos a la fluidez de este acto permitirá asegurar que tu compañero no solo descanse cómodo, sino que también lo haga con plena salud física y emocional.