Con el aumento del boleto de micro a 1.400 pesos, las bicicletas se consolidan como una opción económica y saludable.
La Sociedad de Transporte de Mendoza (STM) presentó el balance anual del sistema BiciTran, revelando que 156.466 usuarios utilizaron las bicicletas públicas durante el 2025. Esta alternativa, que permite viajar durante una hora por el mismo valor de un pasaje de colectivo, se vuelve aún más relevante hoy con la actualización de la tarifa del transporte a 1.400 pesos. En total, se registraron 379.948 viajes a lo largo del año, demostrando una fuerte adopción de la movilidad sustentable en la provincia.
Los números del informe son contundentes: los ciclistas recorrieron 1.418.372 kilómetros, lo que permitió evitar la emisión de 38.235.000 kilos de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Además del beneficio ambiental, el uso del sistema propició un importante bienestar físico, calculándose que los usuarios quemaron un total de 35.459.311 calorías en sus traslados. Actualmente, el servicio cuenta con más de 550 bicicletas activas y 88 estaciones distribuidas estratégicamente en la zona urbana.
El sistema, que cumplió dos años de funcionamiento en agosto pasado, se apoya en la extensa red de ciclovías de Mendoza para garantizar seguridad a sus usuarios. El mecanismo es simple: permite retirar una unidad de una estación y devolverla en cualquier otra de la red. Para facilitar el mantenimiento, la provincia ha instalado 14 tótems de herramientas que permiten realizar ajustes rápidos, asegurando que la flota esté siempre en condiciones óptimas para el rodaje diario.
El perfil de quienes eligen el BiciTran es diverso, destacándose estudiantes y turistas, aunque cada vez son más los trabajadores que lo adoptan como complemento del Metrotranvía o el colectivo. Asimismo, las estaciones ubicadas cerca de parques y espacios verdes han fomentado un uso recreativo, convirtiendo a la bicicleta en una opción de paseo para las familias mendocinas durante los fines de semana y feriados.
Desde la STM resaltaron que esta propuesta no solo busca descomprimir el tránsito vehicular, sino también promover un cambio de hábito hacia una vida más activa. Al ser un transporte que no genera contaminación sonora ni atmosférica, el BiciTran se alinea con las tendencias globales de ciudades inteligentes y amigables con el entorno. La integración con la tarjeta SUBE facilita el acceso y la rotación constante de las unidades entre las distintas paradas.
Con vistas al 2026, el desafío del sistema será continuar expandiendo la cantidad de estaciones hacia departamentos periféricos y renovar las unidades de mayor desgaste. Por ahora, el balance deja una certeza: la bicicleta dejó de ser solo un medio de recreación para convertirse en un pilar fundamental de la movilidad urbana en Mendoza, ofreciendo un alivio al bolsillo y un respiro al medio ambiente.