El calendario incluye una Luna Azul y un eclipse total en marzo.
El 2026 comienza con un espectáculo astronómico de alto impacto para los mendocinos. Este miércoles 3 de enero por la mañana se producirá la primera luna llena del año, conocida tradicionalmente como "Luna del Lobo". Al coincidir con el perigeo (el punto más cercano a la Tierra), se tratará de una superluna, por lo que su disco se verá más grande y brillante de lo habitual durante las noches del viernes 2 y el sábado 3 de enero.
El calendario lunar de este año será excepcional, ya que contará con un total de 13 plenilunios. Esto sucede porque el ciclo lunar dura 28 días, lo que permite que cada cierto tiempo un mes sume dos lunas llenas. En esta oportunidad, mayo será el mes privilegiado: la segunda luna llena, que ocurrirá el 31 de mayo, recibirá el nombre de "Luna Azul". Aunque el término es estadístico y no refiere al color del satélite, es un evento muy esperado por aficionados a la astronomía.
Otro hito fundamental ocurrirá el 3 de marzo con la llegada de la "Luna del Gusano". En esa fecha, Mendoza podrá ser testigo de un eclipse lunar total. Durante este fenómeno, la Luna atravesará la sombra de la Tierra y adquirirá una tonalidad rojiza muy particular. Este evento será visible desde toda la Argentina y promete ser uno de los momentos más fotografiados del año debido a la claridad del cielo cordillerano.
La denominación de la primera luna de enero como "Luna del Lobo" tiene raíces históricas en las tribus de América del Norte, quienes asociaban el brillo del satélite con el aumento de los aullidos durante el invierno boreal. En nuestro hemisferio, aunque estemos en plena temporada estival, el imponente disco lunar se podrá disfrutar desde el atardecer, cuando asome por sobre el horizonte este de la provincia.
Hacia mediados de año, el 1 de mayo, se producirá un fenómeno opuesto a la superluna: una "microluna". En ese momento, el satélite estará en su apogeo (el punto más alejado de nuestro planeta), por lo que se percibirá sutilmente más pequeña. Sin embargo, el 2026 cerrará con "broche de oro" gracias a dos superlunas consecutivas programadas para los meses de noviembre y diciembre, permitiendo observar los detalles de los cráteres con gran nitidez.
Para disfrutar de estos eventos en Mendoza, se recomienda alejarse de la contaminación lumínica de la ciudad. Zonas como el Parque General San Martín, Potrerillos o el Valle de Uco ofrecen condiciones ideales para contemplar estos cambios de fase. Este 2026 invita a levantar la vista al cielo y conectar con un calendario natural que, entre eclipses y lunas gigantes, promete no dar respiro a los observadores.